Destacados

Rincones de Zacatecas | La Noria de San Pantaleón, un pueblo entre ruinas, devoción y tradición

• Bookmarks: 20


No necesitamos viajar a otros lugares como Real de Catorce o Mapimí, si en Zacatecas tenemos rincones similares, accesibles y de gente buena

Horacio Velázquez*

Gracias a los yacimientos mineros que se encuentran en Sombrerete, los españoles fundaron poblados y lograron comunidades con grandes auges económicos, políticos y sociales, como lo fue la Noria de San Pantaleón.

Con un aire casi fantasmal, este poblado localizado a 25 minutos desde el centro de Sombrerete, posee un pasado plagado de opulencia y prosperidad de las cuales quedan rastros casi imperceptibles y recuerdos plasmados en los archivos históricos de Zacatecas.

Escuchar que en sus casas habitaron cerca de 12 mil personas parece difícil de imaginar, más ahora que el pueblo apenas está habitado por unas cuantas familias, pero aquella numerosa población fue posible gracias al auge minero vivido en los primeros años del siglo pasado, cuando una importante empresa de extracción de minerales empleó a miles de trabajadores, haciendo del pueblo una verdadera ciudad cosmopolita.

Escuelas, un cine, tiendas, plaza de toros, un mercado, e incluso un estadio de beisbol y un casino formaron parte de las instalaciones de San Pantaleón hasta mediados del siglo 20, cuando fue abandonado a causa de la falta de administración de la cooperativa que sostenía la mina y la planta hidroeléctrica ubicada en Hualterio.

Posee uno de los templos con mayor riqueza de arte virreinal en el estado, visto desde las alturas tiene forma de ataúd. Pinturas, libros en latín, objetos religiosos bicentenarios, vestimentas bordadas con hilos de oro y un órgano de hace dos siglos, son parte del legado del templo de San Pantaleón Mártir, hoy Patrimonio Cultural de la Humanidad y parte del Camino Real de Tierra Adentro, el cual, el 27 de julio, año con año, el pueblo se llena de fieles, peregrinos, grupos musicales, puestos comerciales y danzas, debido a la fiesta patronal.

Su relevancia histórica no sólo se basa en la riqueza que posee, sino que en este templo se llevó a cabo el primer juicio eclesiástico, a una “bruja” llamada Bárbola de Zamora, y podemos encontrar el libro electrónico con sólo buscarlo, pues debemos recalcar que aquí, fue uno de los principales juzgados de la Santa Inquisición, como lo fue Sombrerete, Zacatecas y Guanajuato.

A espaldas del templo católico se encuentra un lugar que tiene miles de visitantes durante el año, y es uno de los principales atractivos turísticos para pobladores y creyentes, la capilla de la Santa Muerte o Niña Blanca, como le llaman muchos, uno de los tres principales puntos de devoción junto a Catemaco y Tepito. Su culto nace entre 1940/1945. La muerte original fue destruida debido a un incendio que sucedió en su altar, el cual estaba dentro de la iglesia de la comunidad. Para muchos es muy milagrosa, y en su altar podemos ver flores, veladoras, billetes de diferentes nacionalidades, fotos y botellas de vinos, como agradecimientos a los milagros o favores recibidos por las personas. La actual Santa Muerte fue elaborada por el artesano Daniel Villazana (QEPD). Para muchos ella no es satánica, sino como cualquier otro santo. De ella se tienen muchos mitos y leyendas, pero sólo conociendo lo comprobaremos.

Al fondo de los cañones se encuentran los jales, los desechos del proceso minero que salían de la planta de beneficio de la mina, abandonados hace un siglo, y que nos dan una sensación de pirámide, y es algo que para los pobladores se debe conservar y cuidar, pues es algo representativo de la comunidad, y visto en pocos lados.

Los invito a conocer este pueblo de bonanza, cultura, religión, misticismo e historia, no necesitamos viajar a otros lugares como Real de Catorce o Mapimí, si en Zacatecas tenemos rincones similares, accesibles y de gente buena.

Los invito a visitar la página de mi amigo y paisano Andrés Sarellano: La Noria de San Pantaleón: Turismo e Historia, donde nos llenaremos de conocimiento y el entusiasmo por conocer este poblado.

Visitar hoy la Noria es transitar por la nostalgia de un pueblo en ruinas casi abandonado que se resiste a desaparecer, cuyos tesoros quizá no se encuentren incrustados en las paredes de las minas, sino en sus historias y el aplomo con el que existen, demostrándose que mientras más de un corazón esté latiendo sobre su tierra, este seguirá vivo.

*Ingeniero en Minería, técnico en Minería, técnico en Manejo de Residuos Sólidos y voluntario por la A.C. de Carlos Slim.

24 años, originario de Sombrerete y actualmente laborando en el sector privado.

Trato de contribuir a mejorar el destino común que nos toca vivir. Una de mis pasiones es viajar y conocer las diferentes culturas, costumbres y tradiciones en nuestro país; la fotografía y el video son mis pasatiempos.

Los invito a seguirme en redes sociales y ayudarme a dar a conocer las diferentes riquezas y lugares ocultos de sus municipios.

Instagram: @Horacio_lml

Twitter: @Horacio_lml

Facebook: Horacio Velázquez

*Las opiniones plasmadas en las colaboraciones son responsabilidad de cada autor, así como su estilo de escritura. Ecodiario Zacatecas sólo es una plataforma digital para darlas a conocer a sus lectores.

20 recomendaciones
441 views
bookmark icon