Destacados

Reconocen periodistas zacatecanos que existe acoso sexual en el gremio

• Bookmarks: 6


Tanya Ortiz

ZACATECAS, ZAC.- Tras difundir el movimiento #MeTooPeriodistasMexicanos, con el que trabajadoras de los medios de comunicación en el país dan a conocer casos de acoso sexual en su contra, miembros del gremio periodístico de Zacatecas reconocen que esta situación es real en la entidad, se vive y se padece desde distintos ámbitos, en los medios para los que trabajan, entre colegas y con las fuentes que cubren.

Reconocidos comunicadores aceptaron que no son hechos aislados ni recientes, así como tampoco se da en exclusivo contra mujeres, por lo que, ahora que el Código Penal ha tipificado el acoso sexual como un delito, instan a quienes lo padecen, a que lo denuncien.

Melina González (Televisa)

“El acoso es real, existe y persiste y, la peor parte de él, es que se ha normalizado. Como reportera de prensa escrita, radio y televisión, me he sentido acosada un par de veces. Han sido casos concretos los que me han pasado, pero que, sin dudar, no deberían de darse”.

Recordó que ambos casos fueron por funcionarios de primer nivel y resaltó que ha encontrado más respeto en los mandos o niveles bajos que en los altos. “En una ocasión, en un restaurante me topé a un funcionario federal; por respeto lo saludé y, producto de la borrachera o de su prepotencia descubierta por el alcohol, se sentó en mi mesa y quería que me tomara una copa con él. Por suerte, mi pareja llegó y el hombre se fue”.

Meses después, continuó, otro funcionario estatal, en un evento, “me dijo que no debería de usar flequillo, pues no dejaba ver mis “grandes y bonitos ojos” y, trató de retirar, con su mano, el pelo sobre mi cara, acción que evadí.

Aclaró que ambos ya no están en funciones y son los únicos casos que le ha tocado vivir; sin embargo, no deberían de darse. Ninguno. “El problema también, es que se ha normalizado. Por desgracia, me ha tocado, en un par de ocasiones, que compañeras reporteras, han tomado como “halago” mensajes o llamadas de funcionarios que no tienen fines laborales. ¡El acoso se tiene que dejar de ver normal en ambas partes!

Consideró que solo a través de la denuncia y de un marco legal que realmente sancione estas conductas, desde lo administrativo hasta lo penal, es como se podrá erradicar; “creo que cuentan mucho las acciones que desde quienes ostentan los cargos más altos, se hagan, con la finalidad de evitarlo, en el caso de los funcionarios, pero, en el caso de los jefes de medios (que jamás me ha tocado sufrir algún tipo de acoso) las instancias de procuración de justicia  deben de actuar más firme y, que se fortalezca la cultura de la denuncia porque muchas veces, he sabido, se llega hasta a condicionar el empleo.

Cristina Velasco (Grupo Plata)

“El acoso sí está presente en el gremio periodístico. Hay acoso de las fuentes, de colegas y al ser una ciudad pequeña, llega a pasar hasta con personajes del público. Muchas reporteras callan porque en algunos casos ya está hasta naturalizado, lamentablemente, o porque saben que sus denuncias se volverán en su contra.

¿Quién va denunciar a la fuente? Cuestionó. “Nadie. En las redacciones, difícilmente te apoyan en esos casos y menos si el agresor tiene cierto poder. Esto es real y lo primero que debemos hacer es reconocerlo, dejar de justificar esas conductas o restarle importancia. Lo segundo es dejar de culpar a las víctimas y buscar protocolos para que puedan denunciar el acoso. En Zacatecas ya es delito, pero no se han tomado las medidas para castigarlo, ni protocolos de acción, ni de atención”.

Consideró que es indispensable que se entienda que el acoso es violencia, “que no es normal, que las víctimas no hablan por miedo a ser juzgadas o por vergüenza. Escuchemos, apoyemos, creamos a quién denuncia. Muchos se quejan por las denuncias son anónimas, pero ante el trato que se les da a las víctimas y protección al acosador es poco probable que se hable del tema.

Silvia Montes (B15)

“Por supuesto que vi situaciones de acoso a compañeras jóvenes y bonitas por parte de políticos de alto rango. En mi propia experiencia, sí sufrí acoso disfrazado de cortejo por parte de esos personajes, y de manera abrupta en los años 80 por parte personas que gozaban de su superioridad como directivos de medios, sobre todo en corresponsalías.

“Este es un tema muy complejo y me temo que sin fin. No es nada nuevo. Así ha sido siempre, pero solo denunciándolo, sólo así, se podrá erradicar”.

Lucía Medina (Colmena Informativa)

“Celebro que se deja de normalizar mucho del acoso que recibimos las mujeres en lo general, y del que periodistas y comunicadoras no se libran. He sabido de compañeras que son seguidas por sus jefes, otras que las mandan a compartir cama con compañeros en un viaje de trabajo, algunas que recibieron comentarios indeseados sobre su cuerpo en frente de los demás, etc”.

“Celebro también que las compañeras que lo han vivido, unas cuantas y cada vez más, están publicando la evidencia y el nombre de los acosadores. Eso es muy importante, porque señala a los culpables y se despeja de las dudas a los inocentes. Es importante porque la estrategia del #MetooPeriodistas o el #MetooEscritores es muy arriesgada. Tememos tanto cometer el error de no creerle a las víctimas, que fácilmente alguien podría aprovecharlo para difamar. Las compañeras que han aportado evidencia y dan la cara en su denuncia contrarrestan este peligro”.

Recordó que ahora el acoso está tipificado, hay un Centro de Justicia para Mujeres y excelentes abogadas y activistas, “estoy segura que acompañarían las denuncias que se interpusieran. Me alegro muchísimo de que se hayan dado ya los primeros pasos, pero espero que se siga avanzando a lo legal”.

Erradicarlo, dijo, llevará tiempo. “Es un cambio cultural fuerte en el que las propias mujeres estamos. Durante años la represión sexual y la doble moral provocó que nos educaran para “darnos a desear” para “decir una vez que sí y otra vez que no” para mantener a los hombres interesados. Es parte de nuestra educación emocional y también se les educó a ellos en ese tenor”.

“Desde mi perspectiva hay que educar a vivir una sexualidad libre, responsable y sin culpas, de tal forma que las mujeres podamos decir “sí quiero” sin que eso nos convierta en “putas” en “mujeres que no valen la pena” en mujeres que valen menos. Si logramos eso, entonces las mujeres diremos claramente “sí quiero” y “no quiero” sin que nadie entienda “no todavía, insiste más”; paralelamente, ellos entenderán con toda la linealidad del mensaje: “No es no”. No un “dime otra vez a ver si cambio de opinión”. Probablemente esto no acabará con todo porque siempre habrá mentes enfermas e imprudentes que no entiendan los límites que cada quien marcamos, pero creo que incluso en ese escenario, la educación sexual de la que hablé será benéfica porque las mujeres se sentirán seguras en decir “no” y en denunciar a sus acosadores con la certeza de el juicio social y el estigma será a ellos, y no cómo tantas veces ha sucedido, a la víctima”, concluyó.

Héctor Alvarado Gómez (Coordinador de Comunicación Social de Gobierno del Estado)

Recordó que el acoso sexual ahora ya es delito en Zacatecas y se puede denunciar penalmente.

“En nuestra entidad existen las instituciones y condiciones para que todas las personas víctimas de acoso puedan denunciarlo; tanto públicamente como en instancias judiciales que investigan y aplican sanciones a quienes cometen acoso. La Secretaría de las Mujeres es una institución sólida, con personal capaz y profesional que puede brindar orientación y asesoría; al igual que el Centro de Justicia para las Mujeres, donde se pueden presentar las denuncias”.

Dijo estar al tanto de los casos que han salido a la luz a partir del movimiento #MeeTooPeriodistasMexicanas; desafortunadamente, no es una cuestión exclusiva del ámbito de la comunicación, pues también se ha presentado en otros ambientes, por lo que invitó a quienes se consideren víctimas de este delito a que lo denuncien.

Respecto a que no haya denuncias, consideró que se debe a que antes no existía el delito de acoso sexual y quienes denunciaban no obtenían una respuesta favorable en las instituciones; pero ahora las condiciones son otras, pues en el gobierno de Alejandro Tello se han generado los procedimientos y condiciones para que este delito se persiga, por lo que externó su confianza en las instituciones creadas para atender estos casos y que sus victimarios sean castigados.

Subrayó que este movimiento es legítimo, pues muchas mujeres no encuentran en las instituciones ni en la sociedad el respaldo y acompañamiento que merecen; se les prejuzga. “Movimientos como este permiten visibilizar un problema grave y que hablarlo pudiera causar temor, pero en el momento que una mujer denuncia, muchas otras se identifican y se atreven a ventilar sus casos. Debemos reconocer la valentía de quienes denuncian, tanto mujeres como hombres.

Para erradicar esta situación, señaló, se debe fomentar una cultura de respeto, promoviendo la igualdad, denunciando y, las instituciones, sancionando a quienes se les demuestre que acosaron a una persona.

Francisco Esparza Acevedo (Estéreo Plata)

“En efecto, el acoso sexual ha existido desde hace muchos años. Tengo 40 años en esta actividad y desde mis inicios recuerdo cómo se acosa a las reporteras, por parte, de los propios compañeros reporteros, muchas veces de los jefes de información o de los directores.

Recordó que le tocó vivir durante casi cuatro años la actividad periodística en Guadalajara y también allá conoció del acoso sexual entre los colegas y directivos; lamentó que entre los que se incluyen los jefes de Comunicación Social o encargados de alguna fuente de información.

“Pero también han sido acosadas por los titulares de las secretarías, de las dependencias, de las fuentes de información y, aunque en otras ocasiones se ha ventilado, nunca se ha tomado en serio esta afectación hacia las mujeres dedicadas a los medios de comunicación”.

Lucy Luna (Puro Zacatecas)

Tras manifestar su rotundo rechazo hacia el acoso sexual y asegurar que, en lo personal es una situación que no ha padecido, la periodista reprochó que haya personas que, al ver a las mujeres que trabajan en distintos ámbitos y que pueden escalar, las acosen, sobre todo cuando son mujeres de carácter y actitud de triunfo.

“La mujer debe ser respetada y bien pagada y trabajar sin ningún acoso de compañeros ni de jefes, ni de nadie. Nos tenemos que apoyar en este sentido, por ser mujeres triunfadoras y empoderadas y debemos ayudarnos. Las mujeres que tenemos que salir a trabajar y sacar a nuestros hijos adelante, somos ejemplo para ellos y debemos decirles que no nos debemos dejar de estas situaciones”.

Instó a denunciar cualquier tipo de acoso y no quedarse calladas.

Eliezer Name (Fotoperiodismo)

“No es algo nuevo. Se está retomando y tomando auge porque se están dando situaciones puesto que, aunque las conocemos, a veces no son difundidas. En el caso de las fotoperiodistas, hay que recordar casos de mujeres trabajadoras en el ámbito que han sido jefas y comenzaron a sobresalir. Siempre ha existido el acoso, sobre todo en el sexo opuesto a nivel periodístico, pero es muy difícil que las compañeras denuncien ni ante Derechos Humanos. Ahora está legislado, el acoso ya tiene una sanción jurídica”.

Sostuvo que deben denunciarlo y, en el caso del Colegio de Licenciados en Periodismo, incipiente organización que preside, “acogemos estas quejas y hacemos una caja de resonancia porque no debe pasar en el gremio y, sin embargo, pasa. Sin ser sexista, como en muchos oficios, la fotografía inició con los hombres y ahora ellas se desempeñen en ello, como Karina Moreno, que fue una de las primeras fotorreporteras que comenzaron a abrirse paso, y por ello las acosan”.

Quienes tengamos el compromiso de alguna asociación, reiteró, debemos hacerlas fuertes, “no debe seguir pasando esto, quizá deben ponerse sanciones más fuertes, pero, sobre todo, deben denunciar para que deje de ser una calamidad y que quede erradicada”, concluyó.

Mario Luis Molina Contreras (Polinotas)

“En los medios de comunicación, claro que se da. Y hay hombres y mujeres que ceden, por ello se da el desplazamiento de profesionistas por darles el lugar a quienes sí lo aceptan. Me parece terrible que una oportunidad de trabajo o aprendizaje se vea condicionado a ciertos favores o prebendas sexuales, aunque no lleguen a una relación sexual, solo porque el tipo pretenda lucirse”.

Recordó que hay compañeras que hace 20 años padecieron ese acoso a cambio de una oportunidad, pero las nuevas tecnologías han permitido que hagan su propio medio sin tener que depender de alguien. “Sin embargo, entre hombres también se da y a veces no sabemos cómo reaccionar ante eso”.

En estos tiempos, dijo, es difícil diferenciar entre un acoso, un simple coqueteo o una tontería que se malinterprete; vemos a compañeras que cuando inician, llegan maquilladas, con falditas, pantalones apretadas, pero conforme pasa el tiempo, se van ocultando, blusones largos y tratan de verse lo más rudas posibles porque hay una carga de idiotas que no sabe diferenciar que una mujer se arregle bien para el trabajo porque se siente bien así o que piensan que les están coqueteando.

“También tendríamos que entender quiénes son los acosadores, qué edades y niveles de estudios tienen, en qué medios han trabajado, porque creo que los tipos de cuarenta y tantos a menos, no funcionan así; los que nos tocaron a nosotros de jefes, a más edad, son muy buenos para eso”, acusó.

Reiteró que hay hombres acosados pues hay diputadas, funcionarias, jefas de Comunicación que han llegado a esos extremos, pero como hombre es muy difícil denunciarlo. Aceptó que una vez le pasó y, para fortuna, ella dejó de ser funcionaria y él sigue en los medios.

El acoso de la mujer, sostuvo, es más agresivo y perverso, el del hombre no pasa de la torpeza y la barbarie. Ha habido jefas que abrazan a compañeros y esa mirada lasciva, ese pasarse de manos, si lo hubieras visto en un hombre, asegurabas que se estaba pasando de lanza, pero como es mujer, es socialmente aceptable.

“Me tocó un ambiente muy raro cuando yo iniciaba, pues a las chicas les asignaban las mejores fuentes y determinados funcionarios esperando que les sacaran buena información y buen provecho y al final, eso en beneficio del ‘patrón’. Por llevar minifalda no las respetan y ahora la mujer tal vez no sabe cómo poner un límite y nosotros no lo entendemos y tal vez por ello no se sentiría incluida”.

Lamentó que las periodistas también padezcan discriminación, “no se les da el crédito que se merecen y consideran que sólo están ahí por bonitas, cuando tienen toda la capacidad para destacar; lo peor de esto es que las propias mujeres son las que les dan la espalda pues hacen comentarios denigrantes de unas a otras, con esto salimos perdiendo todos”, aseguró.

También reprochó que las mujeres no tengan quién las proteja de esta situación, pues cuando las mujeres salen en su defensa lo hacen a rajatabla a cortar parejo y también las acusan de que ellas son las que lo provocan, “dejando esto en dos extremos y no podremos encontrar el camino para erradicar este tipo de conductas”.

“Hace falta empatía y vernos como seres humanos y no como hombres y mujeres, somos miembros de esta comunidad y entender que la agresión física sexual, verbal es para todos; si insultan a una mujer en la calle, es para todos. La idiotez no es predominantemente de un género y por igual deberíamos ser reeducados”, sostuvo el comunicador.

Finalmente, expresó que “los hombres podemos demostrar nuestra masculinidad de otras maneras, sin necesidad de estar atosigando. Esta situación es una costumbre, que ha sucedido por siempre y desde siempre, y que tiene que ver también con la educación y los valores que se dan desde casa.

6 recomendaciones
472 views
bookmark icon