Opinión

Hablemos de Seguridad… y algo más | Proceso de la criminalidad en México

• Bookmarks: 10


La historia que se ha tejido en torno a la seguridad a través de los años, se conformó bajo un proceso de corrupción de las instituciones.

 

Diego Varela de León*

El problema de la seguridad en nuestro país es una maraña tan compleja que requiere de varias ciencias que auxilien a su estudio, ya que la inseguridad en nuestro país no obedece a un solo factor como causal de delincuencia. Hoy volteamos un poco la vista en torno al tema a partir del sexenio del presidente de la República José López Portillo, donde los escándalos en materia de inseguridad dejaron al descubierto las arbitrariedades y abusos de poder de la policía, además de que fue uno de los caldos de cultivo de una delincuencia que al pasar del tiempo logro un desarrollo que en nuestra actualidad estamos padeciendo día con día.

La historia que se ha tejido en torno a la seguridad a través  de los años, se conformó bajo un proceso de corrupción de las instituciones. Los cimientos de la criminalidad se fueron consolidando y se heredó de sexenios anteriores una policía corrupta y violatoria de los derechos humanos, lo que resultó en condiciones propicias para un clima de violencia y corrupción en el país.

Muchos policías y delincuentes habían logrado importantes progresos en las altas escuelas del crimen; los que se habían iniciado en delitos menores estaban preparados para conformar la alta delincuencia organizada; secuestros, asaltos y narcotráfico estaban por manifestarse espectacularmente con la anuencia o por la incompetencia de los gobiernos en turno.

Al embate de la criminalidad, se sumó la ineptitud para enfrentarla sin estrategias eficientes de seguridad pública, como la misma profesionalización de la policía que siempre fue una simulación y no una realidad, además del seguimiento interinstitucional, así como de una política criminal basada en las necesidades de las diferentes regiones de nuestro país. Así, el problema se fue agravando y cuando fue cada vez más notorio y sensiblemente peligroso, prácticamente fue imposible de enfrentarlo.

La violencia, corrupción, y complicidad entre la policía y la delincuencia era un negocio redondo, las instituciones policiales eran vistas por la delincuencia como verdaderas escuelas de enseñanza criminal, y se enlistaban en estas pues se les permitía ejercer el crimen con licencia (charola) e impunidad, se había logrado en un sexenio conformar toda una estructura criminal que operaba como maquinita de reloj; los delincuentes y los policías eran uno mismo. Y debido a los escándalos de esa época y solo por citar alguno como “los muertos del río Tula” y dadas las presiones sociales, se hicieron supuestas limpias dentro de las corporaciones policiacas y los policías implicados en actos delictivos y de corrupción eran dados de baja de las corporaciones y de ahí estos se dedicaron a su “profesión real” la delincuencia

De este episodio que vivió nuestro país viene parte de nuestra crisis en materia de seguridad pública, episodios no tan distintos y distantes a lo que hoy en día hemos vivido y que de no revertir el problema y aprender del pasado esta batalla se seguirá perdiendo.

*Libre pensador, amante de la música, la lectura y el deporte.

10 recomendaciones
71 views
bookmark icon