Opinión

Derecho y Finanzas | ¿Dónde quedó mi devolución?

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Acto número 1, mi patrón me retiene el ISR; acto número 2, presento mi solicitud de devolución; acto número 3, mi devolución nunca llegó. ¿Cómo se llamó la obra?

Óscar García*

¡Alerta de spoiler! El siguiente artículo va dirigido a los asalariados en general, por lo que, si usted tributa en otro régimen fiscal, tómelo más como un tema de cultura general.

Hechas las observaciones necesarias, me remito al título del chiste… perdón, de este artículo, ¿Dónde quedo mi devolución? y es un pregunta intrigante, porque, haciendo el recuento, todos los requisitos están cumplidos:  el primero, es que trabajo; el segundo es que mi patrón o entidad que me paga, realiza religiosamente las retenciones de Impuesto sobre la Renta cada vez que me paga, es decir, ese dinero no lo recibo; el tercero es que estoy en regla con el Servicio de Administración Tributaria; el cuarto es que presenté mi solicitud de devolución desde marzo, con toda la anticipación posible y con mi Firma Electrónica Vigente.

A este punto y con los 40 días hábiles de por medio, mi devolución ya debió haber sido depositada, pero no es así: ¿Qué pasó?

Y yo, tu seguro servidor, con toda la seguridad que me dan mis años de experiencia, te respondo sin titubear: No lo sé.

No lo sé, porque no conozco tu caso, porque no sé si tu patrón “timbró” correctamente tus recibos electrónicos o lo hizo doble o no lo hizo. Tampoco sé si tu patrón pagó ese dinero que te retuvo, y no quiero dar nombres, pero hay patrones que le restan al trabajador las contribuciones, pero no le pagan al gobierno.

Tampoco sé si presentaste de forma correcta tu solicitud de devolución, si las deducciones de las que se desprende la devolución son procedentes porque, déjame decirte que el hecho de que el SAT te las cargue en automático, no significa que a la hora de la devolución las respete como válidas.

Lo que sí sé, y lo sé con seguridad, es que en tiempos panistas, la política general de devoluciones para asalariados, consistía en que una vez presentada tu declaración anual, no tenías que presentar formato de devolución, y que tu devolución se depositaba en tu cuenta bancaria dentro de los cinco días hábiles siguientes a la presentación y la revisión era superficial, más de trámite.

Pero creo que los priístas, en el sexenio de Peña Nieto, consideraron que esta bondad no daba votos y la retiraron; sin embrago, el daño estaba hecho, pues a nivel nacional, los asalariados formales ya se habían acostumbrado a recibir un “dinerito extra” con mucha facilidad, y esto se lo platicaron y se lo mostraron a otros compañeros asalariados, quienes también se acostumbraron rápido.

No obstante, al sentir la enorme salida que se generaba cada año de las arcas de gobierno, el Servicio de Administración Tributaria volvió a endurecer la política de devoluciones, revisando cada detalle y notificándote en el famoso “Buzón Tributario” (Básicamente tienes que entrar a checar a su página y tener los navegadores, configuraciones y complementos de Internet necesarios para poder leer la notificación), pero como en general las personas no pueden leer la notificación, pues a los pobres trabajadores sólo les queda preguntarse ¿Dónde quedo mi devolución?.

P.D.  ¿Y ahora cómo pago la tanda?

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*Licenciado en Contaduría y Derecho; asesor empresarial y librepensador.

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