Entorno

El comedor Santa María de Guadalupe, no sólo da comida, también alimenta el alma.

• Bookmarks: 3


Texto y fotos Pedro Luna 

GUADALUPE, ZAC. – El comedor asistencial Santa María de Guadalupe, se dedican a brindar alimentos a personas en situación de calle, para que tengan comida caliente en sus estómagos.

El comedor fue fundado el 8 de septiembre de 2013, nació de la inquietud por ayudar a sus semejantes, de dos amigas Rosalina Meza Soto y Esthela Ávila García, miembros de la tercera orden franciscana seglar, dónde es importante practicar un apostolado o servicio, y que mejor que ayudando a las personas con algo de alimento.

 Rosalina y Esthela, de inmediato invitaron voluntarias para que les ayudarán en el funcionamiento del comedor, así como también buscaron bienhechores que aportaron donaciones para alimentar a los asistentes, encontraron eco en la iniciativa privada y particulares, que son quienes solventan la manutención del comedor.

El comedor asistencial brindan servicio de desayuno los días, martes y jueves de  8:00 a 10:00 horas, con un promedio de asistentes que varía de los 30 a los 38 comensales. 

Los días lunes, miércoles y viernes de 13:30 a 15:00 horas, brindan servicio de comida, con una asistencia promedio de 50 personas.

Para brindar el servicio de comedor, se formaron 6 equipos, de 5 voluntarios cada uno, algunas atienden los desayunos, otras las comidas, y todos participan sin recibir remuneración alguna, lo hacen por amor al prójimo y para devolver algo, de lo mucho que han recibido a lo largo de su vida. 

Al lugar asisten personas desamparadas, o porque atraviesan por una situación difícil y no tienen para comer, están desempleados, o no tienen familiares en la ciudad, indigentes, también acuden algunas hormiguitas. 

Las administradoras del comedor, también buscan alimentar el alma de los comensales, antes de cada alimento realizan oración y agradecen a Dios, además leen pasajes bíblicos, para dar consuelo a las almas que sufren. 

Practican la doctrina de enseñarles a los asistentes a pescar y no darles el pescado, ya que luego de ingerir sus sagrados alimentos, se distribuyen las actividades de limpieza del comedor, algunos lavan los trastes, otros barren, alguien más saca y tira la basura, la intención es que valoren lo que tienen y que no se acostumbren a sólo estirar la mano y pedir, ya que según las encargadas eso hace que las personas se sientan útiles, qué se motiven a seguir viviendo de la manera más digna posible. 

3 recomendaciones
131 views
bookmark icon