Opinión

Bang! | ¡Escándala!

• Bookmarks: 13


Hay algo de motivante en la Trevi y su actitud que levanta el ánimo, la misma que dejó plasmada en esos legendarios calendarios y que en nuestra juventud levantaba otra cosa.

Fernando Quijas*

“Ábranse perras”, se escucha en la voz rasposa de Gloria Trevi que salía de una bocina instalada fuera del Congreso del Estado de Zacatecas, justo cuando llegaba el lugar.

Entonces pude entender por qué les gusta tanto esta canción a la bandita LGBTTIQPPCDSALVC. Hay algo de motivante en la Trevi y su actitud que levanta el ánimo, la misma que dejó plasmada en esos legendarios calendarios y que en nuestra juventud levantaba otra cosa.

La verdad no pudo haber existido el mejor himno de guerra por parte de la comunidad LGBTTIQ para tomar el Congreso y exigir sus derechos como ciudadanos, viendo cómo un grupo de manifestantes la bailaban y cantaban en la puerta del recinto, mientras uno de ellos amablemente ofrecía pan dulce y café a mis compañeros de la prensa.

Luego de unos minutos, una guapa joven rubia llegó con un chiquihuite (duré medio día tratando de recordar esa palabra) llena de tacos de canasta para apoyar a la causa y ofrecerle a los manifestantes e incluso al personal del Congreso que esperaba fuera del lugar mientras la música seguía sonando.

Lo encantador de todo esto es que la comunidad LGBTTTIQ hizo de la protesta una fiesta, tal como lo habían establecido desde un principio, aún y cuando eran sus derechos los que estaban siendo pisoteados por personas y autoridades que, mencionaron, los consideran “ciudadanos de tercera o cuarta” y así lo confirmaron luego de que ninguno de los diputados apareció para hablar con la comitiva y quienes incluso buscaron lugares alternos para llevar a cabo la sesión ordinaria de ese día, lo que está prohibido desde la legislatura pasada.

Y lo sabemos, porque dos días antes un grupo de conservadores, en nombre de Dios y “la moral”, fueron atendidos tan sólo un par de horas después de plantarse también en el Congreso hasta ser escuchados por los legisladores para comprometerlos a cumplir sus exigencias, entre las que estaban una consulta ciudadana para avalar o no el derecho de la comunidad LGBTTTIQ a contraer el matrimonio y, leído tramposamente, a preservar “el modelo tradicional de familia”.

Es precisamente esta parte la que más me enoja. Quién se cree esta gente para exigir que se ponga a votación lo que hasta la misma Suprema Corte de Justicia de la Nación ya declaró que era un derecho constitucional. Por qué el derecho a hacer tu vida como te venga en gana se debe ajustar a las decisiones y creencias de personas que no conoces ni te ni te conocen a ti.

Lo peor fue la falta de atención por parte de los diputados a la bandita, ya que no fueron ni siquiera para asomarse al fiestón que se traían en el Congreso, a pesar de la injusticia de la que es víctima, tal y como lo hicieron con el grupo conservador que buscaba coartar los derechos de la comunidad LGBTTTIQ y que llegó al recinto con rezos, prejuicios, incongruencias y enojo, lo que hace creer que la gracia de Dios no es tan simpática después de todo.

*Canta la de El Recuento de los Daños cuando se embriaga.

13 recomendaciones
292 views
bookmark icon